¿Cómo hago para decirte adiós? ¿Cómo hago para despedirme?. No puedo dejarte ir, me cuesta entender que vos ya no estás. Es imposible para mi y aunque día a día trato de ser fuerte y ponerle ganas me estoy dando cuenta que cada vez es más difícil, la angustia crece con el tiempo, la tristeza se apodera de mi alma y de mi corazón. Siento que estoy cayendo y vos no estás para levantarme y ayudarme a seguir. Y así no puedo. No quiero vivir así. Los días son eternos, no hace tanto que te fuiste y para mi ya paso una eternidad. Lo único que hago es pensarte, haga lo que haga vos estas en mi mente todo el tiempo.
Lo que más quiero es volver a verte, aunque sea una última vez, darte un fuerte abrazo y no soltarte nunca, recordarte lo que sos en mi vida, aunque se que lo sabes y siempre lo supiste. Vos me conoces más que nadie, por eso se que sos el único que me entiende en este momento. Sé que sabes el dolor que llevo en el alma. Nunca voy a superar esto, voy a vivir con este dolor toda la eternidad y solamente se va a curar cuando vuelva a estar entre tus brazos, cuando vuelva a escuchar tu voz, mirar tus ojos, sentir tu risa.. solamente ahí el dolor va a desaparecer y yo voy a ser la misma de siempre. Mientras tanto estoy apagada, ya no tengo la luz que tenía siempre.
Te llevaste gran parte de mi vida, mi adolescencia, todas mis alegrías, mi felicidad, mi amor.. te llevaste lo más importante, mi corazón. Lo tenes vos, como siempre lo tuviste y se que ahora lo vas a cuidar más que nunca. Desde hace dos meses estoy acompañada de vos en todo lo que hago y ahora si que es para siempre. Porque vos me lo prometiste y lo estás cumpliendo y lo vas a cumplir para siempre.
Quiero decirte tantas cosas, tantas que en su momento no pude decir. Quiero que sepas que estoy orgullosa de vos y de lo que tuvimos, de nuestra historia, con momentos lindos y feos, tristes y alegres, pero la mezcla de todas esas sensaciones me llena el alma y me hace feliz. Porque con vos aprendí todo, vos me hiciste crecer de todas las formas que puede haber. Sos un ejemplo para mi. Una buena persona, lleno de luz, siempre con alegría, hasta en tus peores momentos vos estabas sonriendo. Siempre haciendo chistes y contagiando a todo el mundo de vos. Me hiciste muy feliz, no te puedo explicar todo lo que yo sentía cada vez que me decías -"ahora voy para tu casa" o -"abrí que estoy afuera", solamente con esas dos frases vos podías alegrarme el día. Con tu simpleza, con llegar a casa y tener los brazos abiertos para mi sin importar lo que pase, con ganas de saber de mi, de como estoy, de que me pasa; siempre con tus miles de preguntas. Dispuesto a escucharme y a consolarme siempre que lo necesite. Y también me da orgullo y me hace sentir muy importante para vos que siempre que tenías un problema, estabas mal o te pasaba algo, recurrías a mi, a mis brazos, te aferrabas y me confesabas todo lo que sentías. Porque teníamos y tenemos algo especial, algo que nadie entiende. Cuando estábamos juntos éramos uno solo. Nos complementábamos, nos conteníamos, cuando uno estaba mal el otro hacia todo para verlo bien y sé que es porque lo que más había en nuestra relación era amor. Y si un día no pudimos seguir juntos sé que no fue por falta de amor, solo nosotros sabemos las razones por las cuales nos caímos. Y que valientes fuimos, porque a pesar de todo el amor que nos teníamos nos alejamos para dejar de hacernos mal. Y solo nosotros sabemos lo que nos costo eso y que nunca llegamos a alejarnos realmente, porque lo nuestro es intenso y real, es un amor único. Y los dos sabíamos que iba a ser para siempre. Y ahora más que nunca se que estamos juntos, que siempre vas a estar conmigo.. como me lo prometiste. Que increíble, porque no dejas de sorprenderme, porque siempre de una u otra manera te haces presente, con una canción, un aroma, un recuerdo, una foto. Yo sé que vos estás acá. Pero no me pidas que lo entienda, no me pidas que te deje ir, no puedo decirte adiós ni hasta luego, para mi vos seguís acá.
Siempre te imagino parado en la puerta de casa esperando que salga, desde adentro siento que estás en el portón, escucho que tocas la campana o que apagas la moto y me esperas. Y parada desde adentro me muero por abrir la puerta y que vos estés ahí. Pero nunca lo hago, me quedo pensándote, ni siquiera miro por la ventana porque sé que si abro la puerta no te voy a ver, vos no vas a estar ahí como estabas siempre. Entonces todos los días, me tomo ese momento para imaginarte afuera y contengo mis ganas de abrir la puerta, y así pienso que en realidad si estas y me quedo con muchas ganas de abrir, pero no lo hago, para imaginarte con más fuerza al día siguiente, y así poder hacer siempre. Quedarme con tu imagen en mi cabeza y en mi corazón, sin necesidad de abrir y fijarme si realmente estás ahí.
Cada vez es más difícil. Te voy a extrañar toda la vida...
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